Cómo elijo mis libros
- estradashauri09
- 10 jul 2025
- 4 Min. de lectura
Hay factores por los que me guío consciente o inconscientemente cuando elijo un libro para comprarlo o para leerlo, estuve pensando en ello y me di cuenta de que es, de hecho, interesante.
Cuando estoy en una librería y un libro me atrae, puede ser por muchas razones. Las más obvias de ellas serían que sea un libro conocido para mí o con una portada muy bonita, sin embargo, eso no es más que la punta del iceberg.
Empecemos por los colores. De acuerdo a la psicología del color, diferentes colores nos transmiten y nos inspiran diferentes sensaciones, incluso los asociamos a estímulos concretos, a personas, emociones, temáticas. personalidades, estilos, entre otros.

Personalmente, he notado que los libros con lomo y/o portadas de fondo oscuro con letras y diseños en colores vibrantes tienden a atraerme más que libros cuya gama de colores no suele ir más allá de dos o tres tonos muy similares. Por ejemplo, la trilogía Asesino de Brujas, de Shelby Mahurin, o Circe, de Madeline Miller.

Tiendo a asociar estos libros a géneros como misterio, dark academia, policiaca/detectivesca, fantasía y terror. Por supuesto, no siempre es el caso, pero sí es usual. Tendemos a buscar cierto contenido en ciertos colores o conjuntos de características.
Ahora, es conocido que tendemos a asociar el color negro con la noche, el misterio, el poder, la sofisticación, la elegancia y la muerte, entre otras cosas.
En general, me gusta y me atrae mucho todo lo gótico.
Suelen atraerme también libros con diseños elaborados, sobre todo estilo gótico, por ejemplo hojas y flores, encuentro preciosos estos detalles.
Me gusta tanto la tapa dura como la blanda, no diría que tengo inclinación hacia un tipo específico, sin embargo, suelo encontrar más de estos detalles bellos en ediciones de tapa dura.

En relación al contenido de las portadas, no me gusta cuando hay personas o rostros en la portada. Hay libros que me gustan que tienen portadas así, pero prefiero cuando no es así. Cuando aparecen personas en las portadas, agradezco que estén de espaldas o que de alguna manera se cubra su rostro. Así mismo, pienso que es natural sentirse atraído y atraída también por cierta tipografía o fuente. Cuando el texto está plasmado con fuentes que encuentro informales, raramente seguirá mi interés por el libro, es como un repelente para mí, me parece muy importante la selección de fuente para las pastas y contenido de un libro.
Valoro mucho la combinación de texturas en las portadas de los libros, como una base matte con relieves o letras brillantes.
Esto suele ser lo primero que veo en un libro, una vez que me atrajo la estética o el título, leo la sinopsis o busco palabras clave para saber si podría disfrutar de la lectura del mismo.
Me gusta leer casi de todo, no suelo quedarme en un género o un autor o autora, disfruto mucho leer novelas de misterio, policiacas, románticas, históricas, entre otras, tanto como enriquecer mi conocimiento leyendo artículos de revistas, blogs, cuentos o no ficción, manga, libros de educación y psicología, trabajos periodísticos, entre otros.
Siguiendo con la estética y la practicidad, prefiero libros grandes a pequeños, amplios y de trescientas páginas en adelante. Encuentro fascinante la creación de mundos tan complejos e historias tan interesantes que no se aprieten en pocas páginas, así como valoro muchísimo el papel. Sí, el papel.
Cuando un libro está encuadernado con hojas demasiado rígidas y con cierto estilo de encuadernado y pegado, suelen ser más propensos a desprender sus páginas; si bien esto se puede prevenir con cuidados como no abrir el libro en su máxima capacidad, no sacarlos de casa o leerlos en poco tiempo, no es práctico, mucho menos en libros de tamaño promedio a grandes.
Me gustan mucho las hojas blancas, pero a menudo suelen ser de este tipo de papel de mayor rigidez, y por supuesto, el color de la letra debe destacar mucho del color de la hoja. Leí Ana vestida de sangre, de Kendare Blake, en la secundaria, en una edición de hojas amarillositas con letra color café, lo que, si bien era diferente, no era un elemento que ayudara a mis ojos al leer.
Otro elemento que influye en mi decisión de leer o comprar un libro es la existencia y cantidad de secuelas o precuelas. Si estoy interesada en un libro al que le suceden muchos más, el destino se divide en dos variables: a) busco comprar los siguientes en un futuro próximo, evitando así distanciar la lectura de un libro y de otro (probablemente no los lea hasta tener al menos dos); b) si no dispongo de mucho presupuesto, busco otro libro que me atraiga que sea autoconclusivo o forme parte de una colección más corta, dejando el otro libro en la lista de pendientes.
También influye la autoría del libro. Si conozco y he leído a la autora o autor del libro, es más probable que lo compre. Si ya tengo otros libros del mismo autor o autora, también lo consideraré para añadir a mi colección.
Por supuesto, el precio es relevante, pero es lo menos relevante dentro de mis elementos a considerar.
Tal vez parte de lo que digo son obviedades, pero me pareció interesante y lo estuve pensando un rato, así que decidí escribirlo. No está de más mencionar que esto no es una regla definitiva de lo que a una persona le gusta o no, o de lo que a mí me gusta o no. Esto suele atraer mi atención al ver libros, pero no siempre es el mismo caso, y el hecho de que una portada no sea tanto d mi agrado, no significa que el libro no me gustará. Simplemente, son mis preferencias generales y quise compartirlas.
Me gusta y me interesa mucho saber el razonamiento de otras personas al elegir un libro. Para algunos podrá ser algo mundano, pero lo cierto es que es todo menos eso.
Eligiendo tu próximo libro puedes estar eligiendo una nueva parte de ti.



Comentarios